jueves, 11 de julio de 2013

25

© 2013 Santi!



Le he hecho el quite a esta columna. Es que ando con las dendritas tullidas. La he pateado para delante, tanto como mi editora me lo ha permitido, porque no tenía mucha idea sobre qué escribir. El 25 aniversario de esta revista, en realidad, no me decía naca. Así que antes del death line, siempre en la pitilla, recién salida de la ducha y con la toalla de turbante aún en la cabeza, me dispuse a salvar esta situación, tal como Maradona se lo dijo a Palermo en alguna eliminatoria: “Andá y resolvé esta historia como resolviste tantas otras”, me dije a mi misma, mismamente. Fatal, fatal, as always.


Y bueno queridos y queridas, acá estoy, de acá soy, y lo digo a mucha honra: tengo el orgullo de escribir en esta revista llamada Publimark, que es cierto, está lejos de ser el panfleto combativo y luchador que quisiera, pero es el único medio de comunicación tradicional que desarrolla temas de publicidad, marketing y economía, en esta larga y angosta faja de tierra. Toma ya Zappinglatam! Eso no es poco cuando se sabe que los magazines de papel están en una crisis global. Huachón, huachona, no es fácil hacer una revista, es caro y lento, pero también romántico y satisfactorio.


Así que no voy a contar cuentos, tú me conoces bien. Como fundadora del Sindicato Creativo, estoy de lado de los trabajadores publicitarios, esos que día y noche desarrollan la noble tarea de darle vueltas a una misma idea, para tener tres alternativas que presentar al cliente. También sabes que defiendo a ultranza el pago de las horas extras y la dignidad laboral en todos los departamentos publicitarios, por lo que escribir acá, es como si Guillermo Teillier pusiera su pluma en las editoriales de La Segunda. ¿Se entiende?


Dicho eso, me pasaría de abyecta si no tuviese sólo palabras de infinita gratitud para este medio que, enarbolando la mejor definición de democracia, ha aceptado mi impostura, mal humor y rebeldía incombustible, durante largos cinco de los veinticinco años que cumple. Créanme que, salvo la tachadura de alguna que otra palabrota injuriante, y absolutamente inadecuada, nunca me he sentido censurada, ni mucho menos pauteada. He podido escribir lo que me ha salido de la guata, con la misma tinta roja con que se escriben las revoluciones que están ad portas. Así hemos acompañado un proceso de cambio en nuestra estructurada y rígida sociedad, evolución que no se ha quedado en la calle, en la marcha, en la cacerola sonora, sino que ha alcanzado los pasillos y las máquinas de café de las agencias de publicidad nacionales. Chiquillos y chiquillas, ya no es tan fácil trabajar 16 horas seguidas en las mazmorras creativas. Hoy, igual que los estudiantes y los hippies trasnochados de “Patagonia Sin Represas”, los creativos y creativas hacen valer sus derechos, que son los mismos que están contemplados en la normativa laboral del código del trabajo chileno, ese que avala la bolchevique Evelyn Matthei, también conocida como “equilibrio emocional”. Superfatal!     


Sin ser zalamera, o como diría The Clinic, derechamente cornetera, quiero mandar un saludo fraterno, a nombre de los poquitos, pero buenos lectores que tiene “Ropa Tendida ©” (más de cien y menos de mil de acuerdo a la CEP), a tod@s l@s que hacen posible las once ediciones anuales de este pasquín marketero, que resiste y sigue adelante, tal como nosotros resistimos en nuestra lucha reivindicativa, incluso a pesar de los honorarios, digámoslo fuerte, harto reguleques. Pero acá no escribimos por dinero, (ja!), acá escribimos por conciencia proletaria.


PHOTOSHOP O MUERTE! Venceremos!


Feliz cumpleaños revista Publimark :-D


FRANCA GUERRERO

Activista publicitaria
y directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile
www.pagalashorasextras.blogspot.com
#FF @francaguerrero
francaguerrero@gmail.com


EL CLIENTE “ACOTA”



“¿Tenís lista la huincha con el saludo por el aniversario de la revista Frankie?”.





Una manito de gato.

Nada definitivo. Sólo por jugar.
Cómo me veo? Fata, fatal, ¿cierto?

© 2013 Joe Tookit / Pepe Pujol

lunes, 1 de julio de 2013

martes, 28 de mayo de 2013

REFLEJANDO CALLOS



© 2013 Santi!




Para qué nos vamos a engañar: Chile, o como me gusta llamarlo, “Fantasilandia”, es un país lleno de incongruencias. La tierra de los “excelentes”, del “hemos hecho más cosas en 20 días que otros en 20 años”, está llena de pifias, detalles, hilachas que son referente de un término medio, de un “ni fu ni fa” o “ni chicha ni limoná”, al que estamos acostumbrados. Esta mediocridad, la mayoría de las veces disfrazada de picardía, genera las condiciones necesarias para qué los que quieran pasarse de listo, lo hagan, con la seguridad y calma que da saber que las miradas complacientes siempre apuntan para otro lado.

En el micro-micro-micromundillo publicitario, al que me gusta referirme como, “la hoguera de las vanidades”, los listillos se la llevaron pelada por años, hasta que el paradigma de las redes sociales irrumpió. Hoy, ya no es “llegar y llevar”, porque copiar pasando piola, se ha vuelto casi tan difícil como ser absolutamente creativo. No es que sea la sacerdotisa de la originalidad, es más, muchas veces te he contado que he salvado largas horas de trabajo con una cita sobre algo “done”, pero zafé de morir quemada en la inquisición de la social network, por la dignidad puesta a la hora de realizar ese pequeño hurto intelectual. Parafraseando a Coco Legrand: “siempre de digna”. Porque la copia con dignidad, esa que no te toma el pelo, dignifica y hasta puede ser necesaria.

Pero distinta es la copia al chancho que me ha tocada ver estas semanas, con casos que revelan la pérdida de todos los valores publicitarios, con ejemplos de una degeneración de la que son tan culpables creativos como clientes. Si el cardenal Medina fuera publicista (más que propagandista), no tengas duda que ya estaría hablando de una “crisis moral”. Las cuatro F por eso: fuerte, fuerte, fatal, fatal.

Viejito, viejita, una cosa es copiar un logotipo, y desde acá un saludo grande al “Sindicato de Diseñadores Furiosos”, otra cosa, es citar una referencia audiovisual, por ejemplo, de una película, una tercera, es basarse en un viral de Internet, que sea dicho de paso está en boga, pero lo que es absolutamente impresentable es copiar un spot “a la pata”. ¿Qué pasa? ¿Nos volvimos todos locos? Seguro ya sabes a lo que me estoy refiriendo. No puedo dar nombres ni marcas, porque me tienen de ahí mismo, pero los cuerpos del delito están en Youtube bajo el criterio de búsqueda “comerciales sobre el día de la madre”.

Cuando los vi, morí de vergüenza. No había pudor en esas malas versiones nacionales. Copiar al callo está de moda. No sé si por onanismo de ideas o presión de los queridos clientes, pero esas joyitas me dejaron de una pieza. Prefiero ser penca o fome antes que una copiona ramplona. Ayudarse está bien, pero calcar es mucho.

Francamente indignada,


FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria
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EL CLIENTE 

“ACOTA”


Oye Franky, 
¿y si lo dejamos igual a la referencia?”.

jueves, 25 de abril de 2013

LLAMAS A MI!

© 2013 Santi!


La diabla es magnífica. Ni Roberto Bolaño, Rafa Gumucio o Hernán Rivera Letelier, podrían haber empezado mejor esta columna. Lo que hoy te voy a contar no es novedad. Cada dos por tres, el diablo, ese ser que huele a azufre en el argot de mi comandante Chávez, que en paz descanse, se aparece para seducirte con palabras que emulsionan tu sistema auditivo. Es que el coludo conoce tus debilidades y sabe dónde presionar para que tu boca deje escapar esos “oh”, tan profundos como inesperados, que te llenan de endorfinas. Ya con la guardia baja y en pleno vuelo rasante, Don Sata te invita a poner la mente en blanco para concentrarte en responder una sola pregunta: ¿En qué vas a gastar el abultado sueldo de tu nuevo trabajo?

Así opera la estrategia del deseo cuando “el cliente” te ofrece pega en el lado oscuro de la fuerza. ¿O no? El cola de flecha siempre ha sido el mejor publicista ;-)

Puestos así, los números siempre han sonado bien, pero ser mercenario no es gratis, y te lo voy a demostrar con un “short list”, a favor y en contra, de jugar por el equipo de Belcebú. A favor: (i) podría ser la mala de la peli. Incluso, podría (ii) pedir cosas con “extrema” urgencia, y cuando digo “extrema”, sabes de lo que hablo. Podría (iii) rechazar campañas o (iv) ignorar a los ejecutivos de cuenta, sin culpa. Constantemente podría (v) amenazar con “cambiar de agencia”, y mejor aún, (vi) podría decir que soy parte de lo que la siutiquería nacional, es decir, lo que La Tercera llama “establishment”. Pondría (vii) car’e aburria en las reuniones, (viii) “pediría más alternativas” de campañas, y (ix) haría sonrojar a los insignificantes redactores con mejores aportaciones creativas. Total: nueve razones para ingresar a los nueve círculos del infierno de Dante Alighieri. ¡Llamas a mí! La tentación es grande y la carne es débil, no lo sabré yo.

Pero no te engañes, el lado amargo de trabajar para el príncipe de las tinieblas, existe: La forma de vestir cambia, camisa UDI para los hombres, traje de dos piezas con falda sobre la rodilla para las mujeres, la formalidad en el trato cotidiano, la soledad de tu oficina con secretaria, las infinitas reuniones fomeques, los nuevos amigos de corbata italiana, lo carretes “afteroffice”, la envidia de las minas (porque es probable que me encuentren “zorra”), los miedos de los minos (porque es probable que me encuentren “una aparecida”), y la infinita y absurda competencia por ver quien tiene el mejor auto, las mejores vacaciones, el mejor celu o la mejor tarjeta de visita, y eso último, es un guiño a Bret Easton Ellis. Todo lo dicho es fatal, fatal, menos el guiño. Pero lo peor de trabajar en el bando oscuro, es que saldrían de mi vida los incomparables “japiawers”, y eso querido, no tiene precio. Un “japiawers” de la agencia vale por 20 normales. Preferiría juntarme a tomar tecito con la vieja Lucía o asistir a la proclamación del Laurence “Globorne” en el templo votivo de Maipú, que perderme para siempre esos “japiawers”, que se saben donde empiezan, pero nunca donde terminan.

Está claro, hay demasiados costos en juego, y como soy de las que antepone la rentabilidad social a la rentabilidad económica, igual que el Presidente Piñera, cuec!, creo que mi respuesta se parece mucho a un asbestico e incombustible “NO”. Con todo respeto, y sé que empecé el texto como Cecilia, es decir, “en llamas”, pero creo mejor diablo conocido que por conocer. No nos hagamos los golbornes: entre Pedro Pablo, el Presidente de la agencia y elHorstPaulmann, así, todo junto, ¿te queda alguna duda?   
        

FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria!
y directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile


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EL CLIENTE 

“ACOTA”

Franca, vamos a hacer puras cosas entretenidas acá”.





martes, 19 de marzo de 2013

EL SÍMBOLO INTERNACIONAL DE LAS “COMILLAS”.

© 2013 Santi!


      Cuando el bloqueo llega, llega con todo. Como en Cuba. Sin blancos, sin negros, sin medias tintas, ni tintos. Como una bofetada paralizante que adormece la materia gris de tu cerebro, bloqueando las dendritas, limitando las sinapsis, instalándose para quedarse, siempre, en el peor de los momentos, cuando la urgencia desborda los pasillos, cuando la crisis de pánico se apodera de todos, menos de “él”. Déjame poner pause. Él, nuestro querido y amado líder, nuestro capitán general, nuestro smart boss que habita en el olimpo del departamento creativo, nuestro venerable maestro, nuestro DGC, o como se decía antes, nuestro Director General Creativo. Ah, ¡qué personaje! El tuyo podrá ser un crack, pero el mío es especial, y cuando escribo especial, gesticulo con los índices de mis manos el símbolo internacional de las “comillas”.


Lindo tipo para tomarse una cerveza en una terraza santiaguina al final de una tarde cualquiera, pero como jefecito, te lo encargo, porque es un psicópata en potencia. ¡Fatal, fatal!, nunca mejor dicho. No podemos esperar otra cosa de un señor que oculta sus trancas con excentricidades, como por ejemplo, manejar camionetas monstruosas o vivir como ermitaño en el camino a Farellones. De origen modesto, probablemente “clase media”, nadie sabe muy bien cuando sufrió el golpe en la cabeza que le produjo una amnesia, tan galopante como oportuna, que le permite rotear a los que fueron sus pares, sin culpa. Se comenta además, que fue trotskista mientras estudió filosofía en la universidad, pero hoy, luego de pasar por el tamiz publicitario, se reconoce liberal, más bien facho, digo yo, de esos que encuentran chori al Golborne. El hombre se adapta a los tiempos, eso no cabe duda. Pero mi DGC es dueño de evidentes alteraciones psicológicas que sólo logra mantener a raya, con toneladas de tabaco y litros de alcohol, en concreto de ginebra, porque le encantan los Martinis secos, secos, re secos, igual que al antiguo Bond, James Bond, que ahora se pasó a Heineken, sea dicho de paso. En fin, se me acaba el espacio para el texto y todavía no explico la imagen.



Corto. La semana pasada, mi equipo y yo trabajábamos en ideas para licitar la campaña de la Asociación Chilena de AFP. Los revisores iban de oscuro a negro, porque al jefecito se le ocurrió ser más creativo que los creativos. A los DGC se les puede resumir en dos características: (i) que ganan sueldos irreales, y (ii), que descartan buenas ideas amparados en el mejor de los argumentos: “porque sí”. Y fueron tantos “No, porque sí”, que mi equipo y yo nos bloqueamos. Así, sin más, quedamos en blanco. Nunca más salió una idea de nuestra boca tras cuatro días escuchando lo mismo: “sigamos trabajando, en Vietnam no se duerme”. Pero claro, el capitalismo es injusto, porque el boss largaba esa frase y acto seguido partía al “Santiago Paperchase” a montar, siempre embutido en su look “Eglantina Morrison”: fusta, pantalón pitillo blanco, botas negras y camisa rosada. Súper lindo, y cuando escribo lindo, gesticulo con los índices de mis manos el símbolo internacional de las “comillas”.



Tres horas después, volvía con hedor a yegua sudada, para revisar, una vez más, nuestro trabajo. Como al otro día presentábamos la campaña y nada le gustaba, decidió pensar una idea “entre todos”. Ni yo ni mi equipo estábamos dispuestos a seguir laburando en banda, así que aceptaríamos lo primero que saliera de su boca. “Oye, súper buena la idea, distinta”, le dije, y listo. No hay nada más grande que el ego de un creativo.



De esa forma nació el comercial más malo de la historia. Te lo resumo: vemos un cementerio, la cámara se concentra en una de sus lápidas. Una locución relata la vida de la persona que se encuentra enterrada: “(...) pero los últimos años del occiso fueron plenos y felices, porque se preocupó oportunamente de su jubilación”. Y la voz en off remata: “si Don Sergio pudiera hablar, seguro se los recomendaría”. En ese momento, la superficie de la tumba empieza a moverse, hasta que de pronto, al más puro estilo “The Walking Dead”, emerge una brazo con su mano extendida, que luego empuña con el pulgar hacia arriba, igual que un like de Facebook. Esa es la imagen que apoya la hipótesis del locutor.



No se trata de ninguna broma, cosas como estas pueden salir de la cabeza de un DGC. Así tal cual, el guión fue presentado en una licitación que hoy es recordada como el papelón más grande de TT/Chile. Moralejas: (i) nunca le creas al alcohólico de tu DGC, y (ii), nunca saques de la manga la escena del final de “Carrie” para salvar bloqueos creativos.



FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria.
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Agencia TT/Chile
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EL CLIENTE “ACOTA”


Oye Franca. 

Para nuestro producto, 

quiero aplicar las mismas ideas 

de la campaña del Laurence. 


La cosa de 'Maipú', 
lo de la ferretería de su viejo, 
tú cahcai!”.






lunes, 21 de enero de 2013

SPANGLISH!

© 2013 Santi!



Soy una iletrada, una incurta, una chanta. Ando dando tumbos con el inglés. Esto me pasa por no estudiar en el Villa María Academy, como quería mi mamá. Balbuceo como guagua, se me lengua la traba, pero lo peor, es que me baja la chilena que llevo dentro. Me pongo tímida, fíjate. Fatal, fatal. O si lo prefieres, awful, awful! No es fácil dominar la lengua de Shakespeare, sin caer en el estereotipo de Farkas, you know? Una cosa es leer, otra escribir, pero hablar, lo que se dice hablar, es la prueba de fuego. Esas son cosas de Velasco, y otros pocos contados con las manos de estos dedos. ¿O es al revés? Por Dios, mientras más vieja más disléxica. Así, el día de la Mushroom voy a poder sostener una conversación fluida en english. Fuck me!  


Hasta este momento de mi vida, y ya sabes que soy una persona acontecida, mi nivel de inglés-HBO, me bastaba y sobraba. Pero you never know cuando deberás echar mano del idioma de los negocios. Así no más es la cosa. De la nada surgió la idea del cliente, era que no, para hacer un comercial, y además, un documental de seguimiento a los líderes del Dakar 2013. Toma ya!, ese día andaba creativo el hombre. Por eso es que parezco empolva’o arriba de esta moto KTM. Me paso todo el día tratando de seguir el ritmo de la competencia, lo que agota, pero no es mucho problema. Las complicaciones surgen en los descansos, en el campamento, donde estás obligada a conversar con: franceses, que a regañadientes hablan inglés, camioneros Polacos y Rusos, bastante guapos te diré, que hablan inglés infinitamente mejor que yo, españoles, que hablan inglés poquito mejor que yo, y por cierto, nuestros infaltables hermanos argentas, con los que me hago pasar por gringa sólo por el placer de escucharlos hablar en inglés. Con ellos me sube la autoestima.    


A esta altura, tomo el inglés como un desafío personal. Tengo clases formales en una universidad, tengo clases particulares -legales-, no seas mal pensado, y cuando puedo me arranco a los bares irlandeses de Santiago a poner en práctica mi lengua. Confieso que me quedo cerquita del guear ar llu from?, pero por lo menos, con algunas Guinness in a bottle en el cuerpo, logro espantar la timidez que me abruma, and I try to talk like a champ! O al menos eso creo.


Me pasa por agilá también. Por aperrar más de la cuenta. El cliente me preguntó si sabía hablar inglés, a lo que yo contesté: of course! And here I am. Stupid girl! Lo bueno, es que el Dakar merece la pena. Es un espectáculo alucinante. Ver al Chaleco perseguir a Cyril es impagable. Por eso, todas las vergüenzas con this fucking language, valen la pena.


Imagino que ya te habías enterado por otro lado, pero igual te cuento: los análisis mostraron que no tengo cáncer. O, not yet. Así que, a poner en práctica eso de Life is short, play hard!”, se ha dicho.  

Pues ya ves, en eso estoy.  



FRANCA GUERRERO

Activista publicitaria.

Y directora creativa de grupo

Agencia TT/Chile


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EL CLIENTE “ACOTA”



“Oye Franca, ¿y por qué no salís tú en el comercial?
 Mira que andamos cortos de presupuesto”.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

STEP BY STEP.


© 2012 Santi!


Así me tienes. Step by step, como los “New kids On The Block”. Las punciones mamarias no han sido concluyentes, por lo tanto, la posibilidad del cáncer todavía late en algún rincón de mi cuerpo. Sin ánimo de asustar, sólo para que te hagas una idea, cuando digo punción, me refiero a tener una aguja completa en uno de tus senos. Créeme que no duele, pero impresiona. Peor es es una electromiografía. Si alguna vez te la piden, yo que tú me lo pensaría.  

No está terminando fácil este 2012. Me ha costado más de un mes reponerme del impacto. De buena nueva o idioteces por el estilo, nada, con esta noticia el espíritu navideño (si alguna vez lo tuve), se ha ido a las pailas. El verde pino de la tenida con la que corro, es lo más cercano al ambiente de fin del mundo, perdón, de fin de año, que puedo mostrar en estos momentos. ¡Fatal, fatal! Pero no creas que me he estado gastando los Kleenex por los rincones. No señor, he logrado pararme solita, y te lo digo claro, mientras no se confirme lo peor, todo está bien, sigo adelante, aprovechando los instantes que te regala la vida, como diría Parived, riéndome un poco más de Piraña, Golborne y Allamand, sobre todo del primero, porque se supera semana a semana. Todo un orgullo nacional.

La cosa es que sigo en esta tierra, pensando en que lo mejor, podría estar por llegar. Así que yo, como si nada pasara. Voy a la agencia, que cerrará 2012 con sus mayores beneficios en 20 años, lo que por cierto no significará aumento de sueldo, asisto a las reuniones del Sindicato Creativo que está preparando la Primera Huelga de idems para el segundo semestre de 2013, me junto con mis amigas, me voy de compra, miro Betazeta.com, Lun.com, el blog de “Nenuque”, la muñeca que opina, y también “Le blog de Betty” por las mañanas, y salgo a correr por las tardes, situación que ayuda a aclarar ideas y conflictos, que entre pitos y flautas, se van acumulando: desde la habitual discusión con el cliente y/o Pedro Pablo, ya sabes, el Presidente de la agencia, hasta la posibilidad de una metástasis en algunos de mis interiores, pasando por los incumplimientos de la productora audiovisual con la filmación del último comercial de La Universidad Autónoma. Seguro que te suena conocido: es, otro día en el paraíso. De la factura de la Visa y la MasterCard, ni hablar. El trago es ya lo suficientemente amargo.

Así, pleno de optimismo, termina este año. Como debe de ser. A los que piensan que Franca se apaga, les digo que volveré recargada para seguir en la noble tarea de lograr que los capitalistas de las agencias paguen las horas extras. Como decían en los tiempos de la Unidad Popular, que no tiene nada que ver con la UDI, mi joven lector, “junten miedo”.

Un apunte final. En los papeles oficiales, Prolam Y&R se coronó como la agencia del año, pero en nuestros corazones sabemos que ese premio es para la boutique creativa de Carcavilla, que hizo posible lo imposible, en Providencia. Uy, me pasan cosas con Ángel Carcavilla, desde que lo vi hablando como argentino Plan Z.

En la medida de lo posible, felices fiestas. Y estamos en contacto. Entre paréntesis, tanta campaña de Axe me tienen llenando la despensa de comida enlatada, pilas, velas y un bate de béisbol. Por si acaso.

 



FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria.
Y
directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile


EL CLIENTE “ACOTA” 

© 2012 Santi!
“Oye Franca.
¿Por qué no hacemos un comercial con el pretexto del 21 del 12 de 2012?”.


Revista Publimark - Chile, Diciembre 2012.

viernes, 16 de noviembre de 2012

EL BULTO.

© 2012 Santi!


La idea de una muerte temprana y dolorosa ronda mi cabeza estos días. Me hago la tonta pero siento que me roza, que me toca, que me persigue. Todo empezó en mi último revolcón heterosexual. Al personaje con el que estaba quemando algunas calorías, le pareció sentir un bulto raro en mi teta derecha. Le di poca importancia en ese momento para no perder el hilo de la situación, no sé si me explico, pero en la pausa de refresco, en el medio tiempo como dirían los futboleros, fui al baño a enfrentar al espejo.

Palma derecha en la nuca, mano izquierda en mi senito: y tate! Un poroto, una protuberancia, una dureza que puede ser grasa, pero como acostumbro a ver las cosas con un manto de oscuridad, el auto diagnóstico era claro: CáNCER. Lloré, porque no fue un balde de agua fría, fue un combo maletero en la guata. Fatal, fatal! Nunca mejor dicho.

¿Y qué hace una mujer segura y resuelta en estos casos? Correcto: busca información en internet: “veneno de alacrán azul”, “cura milagrosa cubana”, “cirugía plástica de reconstrucción del pezón y la aureola”, “yo vivo con cáncer”, y un largo etcétera. Tengo claro el grado de inmadurez  que esta acción significa, pero créeme, la evasión sirve como autoayuda.

Luego de reiterar frente al espejo “por qué a mi, por qué a mi” ad infinitum, imaginé que me abofeteaba dos veces. Con una era suficiente -pensé, pero luego de 35 sesiones de psicoanálisis no puedo dejar de reconocer mi naturaleza masoquista: me gusta el drama y el auto sufrimiento ;-) Anyway, de esa forma recuperé mi centro, el famoso equilibrio espiritual de “Freddy Turbina”. Ya compuesta, sequé mis últimas lágrimas y llamé desde el celu de la agencia a la consulta del médico, que dicho sea de paso, es p’a lo único bueno que me ha servido ese aparato infernal símbolo de la opresión capitalista.

Y acá me tienes, en la mamografía tardía, examen que debí hacerme hace dos años. ¿Aplicará el “más vale tarde que nunca” en mi caso? Uy, un sudor frío recorre mi espalda cuando lo pienso. Del médico, qué te puedo decir. Es muy simpático, empático, pero no se la juega con un diagnóstico sin los resultados de los tests en la mano. Antes, ni una palabra fuera del repertorio que recita de memoria: “Franca, quédate tranquila, hay una alta probabilidad que el cuerpo extraño ubicado en tu seno derecho, sea un nódulo benigno o una acumulación de tejido adiposo. No nos adelantemos”, como dijo "Pedro Sabat".

Me quedo con eso último. Todo se reduce a posibilidades estadísticas, no a azares, ojo. Radioterapia, quimioterapia y mastectomía no tenían mayor significado hace treinta días, pero hoy están ahí, a la vuelta de la esquina. De la publicidad, la agencia y hasta el cliente ni me acuerdo. Me tomaré con calma estos días a la espera del resultado. No le contaré a nadie hasta estar segura. Cargaré sola con este bulto.

¿Una recomendación?: chicas, a ponerse al día con todos los exámenes pendientes.

(Continuará).  

FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria.
Y
directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile


EL CLIENTE “ACOTA” 
“Ese no era el target del que hablamos”
Palabras pronunciadas al ver el “armado” final del spot.




viernes, 5 de octubre de 2012

CINE RAMA.

© 2012 Santi!


Me arranqué de la pega. Durante las próximas tres horas, no quiero ver las caras del planner y Pedro Pablo, el Presidente de la agencia. Colapsé, arrugué, no aguanté más la presión de tener que sostener una sonrisa hipócrita en plena presentación al cliente. Si a eso le sumo la enorme cantidad de “pendientes”, seguro que el temblor del párpado y el dolor de cabeza hubiesen terminado en un “Stroke”, tal como el que le dio a la Sharon Stone.

Oficialmente no estoy ubicable. Extraoficialmente estoy en el cine del Parque Arauco, lugar que se ha convertido en mi último refugio, y donde han sido creadas mis últimas dos campañas. Con el celular apagado y la oscuridad de cómplice, he logrado “ese” momento de paz que me ha permitido salir de atolladeros creativos a punta de citas, de pequeños robos intelectuales a las películas de turno. No sé bien qué me pasa, pero ver cine en la semana y en horario laboral, genera en mi las condiciones ideales para entrar en un estado de trance, con pequeñas distracciones producto de alguna escena subida de tono, digámoslo en chileno, escena calentona, que puede llegar a transformarse en distracción permanente si el protagonista del cuadro, nunca mejor puesta la palabra, es Ben Afleck o Matt Damon. Uf, mijitos ricos!

Te sorprendería saber la fauna que pulula en las salas de cine a horas donde una cree que todo el mundo trabaja. Pues no, mi querido amigo. No todo el mundo trabaja, sólo lo hacen los esclavos del sistema capitalista mundial. Si te dijera la cantidad de vieja siútica, jubilada o en vías de jubilar, de estudiantes secundarios, de viejos verdes, y no tanto, y de hombres solos de corbata que puedes encontrar allí, pensarías que me lo estoy inventado. No querido. No sólo no es creación de esta cabeza loca, sino que es tan real como las piñericosas de nuestro Presidente o la tensión entre Golborne y Longueira, del que todas sabemos como la tiene.

La pregunta cae de cajón: ¿quién chuchas trabaja en el país de la excelencia? Perdón el exabrupto, pero yo! Porque se puede ver mal, puede parecer otra cosa, pero aquí, echadita sobre varias butacas como me ves, estoy laburando, pensando, estoy en la pega. Las apariencias engañan, pero créeme que en este momento también soy parte de la llamada "fuerza laboral".

Chúpate esa. Algún beneficio que saque de trabajar en publicidad.     

Mi función favorita es la de las 10:30, pero casi siempre llego a las de las 12:00, siempre premunida de una Moleskine, un café alto del Starbucks y unos M&M de maní. Y a copiar, perdón, a crear se ha dicho. Que para eso me pagan. 

Y si quieres un dato cinéfilo, te lo doy: fijo, “Carne de Perro” (2012). Acuérdate de mi. ;-)


FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria.
Y
directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile


EL CLIENTE “ACOTA” 


“Oye Franky,
tengo invitaciones p’a una avant premiere.
¿Las querís?”.


lunes, 3 de septiembre de 2012

EL NÚMERO DE LA BESTIA.

© 2012 Santi!


Trabajo, trabajo, trabajo! La agencia está ultra estresada y la tensión del ambiente me pasa la cuenta. Tengo envidia de los administrativos que se pueden ir a las cuatro de la tarde, si entran a las 08:00. No hacen ni una hora más de las 40 que establece su contrato a la semana. Suena bonito, ¿cierto? 

La cosa está así: “Tusunami” de licitaciones, todas las cuentas full activas, misma plantilla de creativos, mismos sueldos, pero más jefes. Resumen: 70 horas de trabajo por semana amortizadas con drogas y alcohol. Se suman otros detalles: por lo menos dos reuniones en el Sindicato Creativo, un par de consultas en el oftalmólogo y este pinche Smartphone que no para de sonar. Ya no tengo paz, mucho menos libertad.

Pedro Pablo, el Presidente de la agencia, lo sabe, y por eso lo rebautizó como “TTPhone”. Un cacho por donde se le mire. Si te ofrecen uno, rechaza, cancela, escapa. Quedas advertido. Porque el detestable “celu de trabajo”, que también podríamos llamar “esposas”, perturbará la plenitud de tu mejor momento en el baño, y además, detectará tu ubicación exacta gracias a su fucking GPS. Así no dan ganas de pegarse una arrancada o “hacer un loco”. No sé si me explico.

Estamos súper-vigilados. Que no se diga otra cosa. Te venden la mula con un juguete atractivo, seductor, pero sin darte cuenta, ya estás laburando fuera de horario incluidos sábado, domingo y festivos. Yo estoy como palo de gallinero, porque mi contrato me obliga a tenerlo encendido las 24 horas, los 365 días del año. Me la hicieron, y ni una piscola me invitaron. Se pasa de tonta una a veces, por no decir otra cosa. Fatal, fatal! 

El otro día estuve a punto tirarlo por el water. Incluso imaginé la excusa:

“Oops, se me cayó justo cuando contestaba tu mail Pedro Pablo”.

Pero era una salida desesperada, y además, para estos casos, la agencia tiene varias unidades de repuesto. 

Como buena creativa, traté de darle una vuelta “sorprendente, memorable, reveladora” al asunto. Entonces me pasé toda una tarde buscando el ringtone preciso para cada situación. Odio los ring tones, pero para situaciones como ésta, ayudan. Ahora cuando me llama Pedro Pablo, el Presidente de la agencia, suena Iron Maiden con “The number of the beast”. Si llama la clienta del Conace, suena SKA-P con “Cannabis”. Si llama el cliente que tú sabes, suena Los Felipes con “Que Bolú”. Si llama el planner, es decir, mi “enemigo interno”, suena Rata Blanca con “Te visitará la muerte”. Si llaman del Sindicato Creativo, suena Quilapayún con “El pueblo unido jamás será vencido”. Si llama la directora de medios, suena Chico Trujillo con “Loca”. Si llama el mongo de mi ex, suena Lucero con “Ya no”. Y todavía busco personajes para asociar a Los Pettinellis con “Ch bah p’ta la güe’á” y Molotov con “Puto”. Está claro que candidatos al estribillo sobran.

Ando con los nervios tomados con el grillete del siglo XXI, pero reconozco que los “tonos de llamada” han aliviado la carga. ¿Y tú, todavía no le pones un ringtone al pelotudo de tu jefe? (Lo siento, la publicidad me está volviendo un poco loca, loca, loca).


FRANCA GUERRERO
Activista publicitaria.
Y
directora creativa de grupo
Agencia TT/Chile


EL CLIENTE "ACOTA"



“Oye Franky, ¿tenís malo tu WhatsApp?”.